Administración portuaria renovada

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En el vasto mar de los engorrosos trámites administrativos es fácil ahogarse en el intento de solución.

En el vasto mar de los engorrosos trámites administrativos es fácil ahogarse en el intento de solución. Únicamente los marinos disciplinados podrán resolverlos y seguir navegando hasta arribar a buen puerto, lo más eficaz y eficientemente posible. El reto es el sistema portuario nacional.

CALMAR LAS AGUAS

Muchas personas siguen manifestándose en contra de la propuesta legislativa federal de transferir la operación estratégica y el control administrativo de los puertos nacionales a la Secretaría de Marina, Armada de México. Tales críticas denuncian la peligrosa militarización del país, agravada -según dicen- por el desconocimiento y la falta de experiencia de la Marina para administrar los recintos portuarios. Incluso pronostican una severa crisis en la materia.

Así se oponen muchos a la decisión gubernamental, pero sin comprender las complejidades administrativas, logísticas, de seguridad y movilidad que se presentan diariamente en las prácticas y actividades de los puertos, terminales e instalaciones marítimas a lo largo y ancho de las costas nacionales. 

PROCESOS ESTRATÉGICOS

En primer término, se debe puntualizar que una cosa es el arribo de un buque a puerto después de un largo viaje de navegación con el fin de proceder a las maniobras de aproximación y anclado, previa solicitud del permiso oficial correspondiente y la ejecución de la logística apropiada, y otra, el traslado de la carga al muelle o a los patios una vez concluidas las declaraciones a las autoridades de aduana para llevar a cabo la posterior revisión de las mercancías. El objetivo es liberar los legítimos bienes, trasladarlos y colocarlos en el medio de transporte que los llevará a su destino final en las diferentes ciudades de México para concluir el proceso inicial del movimiento comercial.

En segundo término, existe el procedimiento a la inversa. El envío de los bienes que México exporta al extranjero con la finalidad de obtener las divisas que requiere el país para impulsar el crecimiento y desarrollo de la economía, tan lastimada en estos tiempos de pandemia. Estos procesos incluyen el arribo de las mercancías a los recintos, instalaciones, terminales y patios de almacenamiento, su revisión por parte de la autoridad, su colocación en la embarcación designada y las maniobras de zarpa para enfilar la ruta a otras naciones y continentes.

Todo lo anterior exige a los comerciantes importadores o exportadores, fabricantes o productores de bienes, agentes o servidores públicos aduanales, personal de maniobras de carga o descarga y, esencialmente, a las personas que laboran en las áreas de administración de los recintos portuarios, una actuación y probidad impecable, funcional y oportuna.  Un meta conjunta es convertir a las herramientas tecnologías en la base, seguridad y condición necesaria de los proyectos. Pero es evidente que cualquier tecnología, por sí misma, es ineficaz sin el respaldo de los recursos humanos apropiados para operarlas en los escenarios y procesos estratégicos del sistema portuario.

Precisamente por ello no puede haber mejores perfiles que las mujeres y los hombres con formación y disciplina naval militar, que dedican su vida al contacto y a las labores relacionadas con el mar, sea en buques o diversos puertos, para visualizar con base en su experiencia institucional lo más conveniente para simplificar y agilizar los trámites administrativos relacionados con las operaciones portuarias con el fin de incrementar la productividad y competitividad comerciales.

AGILIZAR Y SIMPLIFICAR

La Marina Armada de México es la institución nacional de mayor prestigio. Cuenta con personal calificado de extraordinario potencial y disposición para aprender y desarrollar, en el corto plazo, todo lo relacionado con la administración de los puertos comerciales. Confiamos en que la Marina emprenderá la nueva tarea, a la que ha sido convocada, con renovados bríos y entrega sin reserva teniendo como objetivo apoyar al servicio público portuario para la seguridad y el beneficio de la sociedad. Estoy convencido que implementará y hará uso de procedimientos, manuales, protocolos y mecanismos innovadores que permitan agilizar y simplificar los procesos portuarios para optimizarlos, reduciendo demoras innecesarias, disminuyendo la inseguridad y las operaciones perjudiciales para México.

Los procesos administrativos serán ejecutados por la SEMAR, sabedores de su relevante intervención en el manejo, control, supervisión y vigilancia de los recintos portuarios comerciales. Lo que hace la Marina, lo hace bien. Así lo ha demostrado. En su diario desempeño logran una eficiencia cercana a la excelencia la cual aplicarán ahora a sus labores en los puertos de México, proponiendo e implementando mejoras regulatorias de alto impacto una vez que conozcan, desde el interior, los ejes ascendentes, descendentes y transversales que corresponden a las administraciones portuarias integrales, transformando y modernizando la administración de los puertos a su cargo hasta llegar a un modelo que inspire a otras naciones, adoptando un servicio público más productivo en favor del comercio internacional.

ORGANIZACIÓN PORTUARIA NACIONAL

Los puertos nacionales requieren un adecuado control, vigilancia y supervisión a nivel organizacional. La Secretaría de Marina, en este momento bajo el liderazgo del Secretario Almirante José Rafael Ojeda Durán, está a la altura para disponer eficaz y eficientemente de los recursos a nivel de personas físicas, data, información, tecnologías, equipamiento, mobiliario e instalaciones, infraestructura, procesos y subprocesos para institucionalizar en su conjunto al sistema portuario mexicano.

El paso del tiempo pondrá en su justa perspectiva lo trascendental de esta propuesta y decisión gubernamental. Fortalecer al comercio y a la economía nacional es una prioridad. Contra viento y marea, los procesos administrativos deberán lograr su travesía hacia horizontes en beneficio social de los legítimos habitantes de la nación.

FUENTE: FORBES MÉXICO