Capacidad física y regulaciones limitan carga en contenedores: IMT

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Uno de los flujos ferroviarios más importantes en México es el de contenedores, por su relevancia intermodal, sin embargo, a diferencia de otras cargas las toneladas que puede llevar un contenedor están limitadas tanto por la capacidad física como por las regulaciones del comercio exterior.

De acuerdo con el documento “Carga contenerizada ferroviaria: características geográficas y estadísticas 2018” del Instituto Mexicano del Transporte (IMT), y con datos de la Agencia Reguladora de Transporte Ferroviario (ARTF), el promedio de toneladas/carro reportado para el Sistema Ferroviario Mexicano (SFM) en 2018, fue de 58.41, el cual es un valor que difícilmente admite un contenedor.

“Las toneladas por carro que se mueven en el modo ferroviario, en general no exceden las 120 toneladas. Los promedios de tonelada/carro estimados para las empresas del SFM, indica el promedio de 58.41 toneladas/carro”, precisó.

En el mercado mexicano, se utilizan contenedores de 20 pies, los cuales, se usan menos que los de 40 y 53 pies, ya que los primeros varían entre 200 y 250 al mes, mientras que los segundos entre 600 y 800 al mes.

Dependiendo del diseño, un contenedor de 40 pies puede contener entre 26 y 28 toneladas de carga, mientras que para un contenedor de 20 pies generalmente puede contar con hasta 29 toneladas.

De igual manera, se identificó que existían 793,006 carros como contenedor, en donde el 8.2% se registran directamente como vacíos, pero derivado del análisis estadístico se acordó que los casos en los que la relación tonelada-carro fuera menor a 9 se considerarían como vacíos.

Esta situación se aplicó a los datos proporcionados por Kansas City Southern de México (KCSM), quien no reporta en forma directa los vacíos, pero tiene 36.7% de sus carros en esta condición. De este modo, el porcentaje de contenedores considerados como vacíos en el año 2018 se eleva a 30.9 por ciento.

Sobre la relación orígenes-destinos de contenedores vacíos en el comercio exterior, se precisa que Lázaro Cárdenas-Cuautitlán es la mayor ruta vinculada a la actividad industrial, mientras que en el intercambio de carga intermodal a Manzanillo-Pantaco.

La relación entre las toneladas reportadas en carros vacíos es interesante en casos como el de Ciudad Juárez-Silao, donde 61.2% de los carros movidos son vacíos, pero estos sólo comprenden 9.7% de las toneladas transportadas entre ambos nodos, en tanto Encantada–Interpuerto el 93.6% son carros vacíos que sólo mueven 10.7% de las toneladas.

Sobre los intercambios origen-destino de contenedores cargados participan 10,000 carros, cuya suma comprende 63.4% del total transportados en un año por el SFM, todos ellos son parte del comercio exterior de México debido a que involucran un puente de la frontera norte o uno de los puertos de altura del país.

“Hecho consistente con el importante papel del contenedor y del ferrocarril en el transporte de bienes relacionados con el comercio internacional”, sostuvo.

En este sentido, el estudio precisó que los productos industriales son los que más utilizan el contenedor, representando el 98.3% del total.

Adicionalmente, un primer análisis geográfico del movimiento de contenedores vacíos y el correspondiente a contenedores cargados ha confirmado que la distribución espacial de los movimientos ferroviarios sirven a la actividad del comercio exterior, concentrando el origen y el destino de los flujos contenerizados en la frontera norte y en los puertos de altura del país.

“La idea del análisis es que los datos de flujos de contenedores deberían reflejar las condiciones operativas del modo ferroviario y los aspectos geográficos relativos a orígenes y destinos, como una prueba de su consistencia y confiabilidad”, afirmó.

FUENTE: T21