¿Qué le espera al sector automotríz con el T-MEC?

73

La importación de vehículos nuevos y usados tendrá nuevos retos y oportunidades para el sector automotor una vez que se ratifique el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), antes denominado TLCAN. Asimismo, la próxima vigencia de un acuerdo podría frenar la importación de unidades usadas hasta que el nuevo tratado entre en vigor.

En noviembre pasado y luego de más de un año de negociación, autoridades de los tres países acordaron respetar las mismas reglas que establece el TLCAN para la comercialización de vehículos respecto al contenido de origen y pago de aranceles, pero con distintos valores, condiciones más estrictas que la industria automotriz deberá asumir y adaptar gradualmente.

El tratado vigente (TLCAN) establece la posibilidad de importar vehículos nuevos y usados con la condición de un certificado de origen expedido por el fabricante, el cual debe acreditar que el vehículo es 62.5% procedente de Norteamérica.

De acuerdo con Guillermo Rosales Zárate, Director General Adjunto de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMDA), el T-MEC establece que, al igual que el TLCAN, se pueden importar vehículos nuevos o usados si cumplen con la acreditación de ser un vehículo originario, pero ahora deberán tener 75% de contenido regional.

Además los automotores deberán certificar que el 40% del acero y aluminio procede de América del Norte, que siete de los componentes esenciales de la unidad tienen el 40% de contenido regional y que el 40% haya sido ensamblado en una zona de 16 dólares la hora, según la regla salarial.

“Es una adecuación que tendrá que tener la industria en norteamérica para poder satisfacer el nuevo contenido regional y la regla de origen. Es probable que no todos los modelos y las marcas tengan la misma velocidad para hacerlo, unos estarán más rápido, algunos en el límite, otros tendrán que pagar el arancel de 2.5% si pasan los cinco años y no han cumplido con la regla, es muy diverso el abanico de posibilidades”, dijo a T21 el directivo de la AMDA.

Aunque el panorama es retador, el gremio asume que transitará por un proceso de adecuación, pero sin mayores riesgos, además de que “se ha concluido una etapa de incertidumbre del T-MEC y de los pronunciamientos políticos del gobierno de Estados Unidos, lo que también representa una mejor perspectiva para la industria automotriz en México“, agregó.

En tanto, para Yamel Cado, Socia de Comercio Exterior e Impuestos Indirectos de PwC México, las exigencias del T-MEC representan un desafío, pero también una oportunidad para el sector, para evaluar los cambios y las preferencias arancelarias.

“Y podría, incluso, haber oportunidades de inversiones de las compañías de autopartes en México para cumplir con este capítulo. Con el TLCAN, servía simplemente con ensamblar las partes, como algunos productos de la industria electrónica, por ejemplo, para cumplir con la disposición de origen, en cambio, con el T-MEC esto ya no aplica”, comentó a T21.

LARGA VIDA AL DECRETO

En 2011 México decidió abrir el mercado a la importación de automotores usados sin cumplir la regla de origen que se estableció en el acuerdo comercial de 1994, por lo que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) publicó el Decreto que regula la importación definitiva de vehículos usados.

“El artículo dos del acuerdo abre la posibilidad de que una unidad que haya sido ensamblada en Norteamérica puede ser importada al país pagando un arancel del 1% para la zona fronteriza y 10% (según la antigüedad del vehículo) para el resto del territorio nacional, es decir, ya no debe acreditar la regla de origen, sino únicamente que fue ensamblado en la región”, detalló Rosales Zárate.

Sin embargo, en diciembre de 2017, la SHCP informó en el Diario Oficial de la Federación (DOF), que el decreto tendría vigencia al 31 de marzo de 2019. Destaca que hasta el momento ha sido modificado 2013, 2014, 2015 y 2016.

Al respecto, el Director General de AMDA dijo que actualmente representantes de la Asociación dialogan con las autoridades del gobierno entrante del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, para advertir sobre los riesgos que traería a la industria local flexibilizar de las reglas de importación para vehículos usados y la seguridad vial, ya que se amplía la posibilidad de que incremente el ingreso de autos “chuecos”.

“Nuestra petición como sector automotor es que se prorroguen sus términos, cuando menos hasta que siga vigente el TLCAN”, agregó.

 

FUENTE: T21