Menor superávit de China con EU complica llegar a un acuerdo comercial

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Trump coloca a EU al borde de una guerra comercial, al subir aranceles al gigante asiático en medio de conversaciones para llegar a un acuerdo, china prepara represalias.

En el arranque de las negociaciones entre Estados Unidos y China se revelan cifras que apuntan a que la posición del gigante asiático se puede endurecer, al negarse a dar más concesiones, debido a que su posición comercial favorable muestra una tendencia a la baja.

El desequilibrio comercial de Estados Unidos con China ascendió a 20 mil 741 millones de dólares en el pasado marzo, el menor para un mismo mes desde 2014, esto es en cinco años, de acuerdo con datos del Departamento de Comercio estadounidense.

El déficit que presenta actualmente Estados Unidos con el gigante asiático es prácticamente de la mitad del máximo histórico alcanzado en 43 mil 103 millones de dólares, reportado en octubre del 2018.

La tendencia a la baja en el desequilibrio comercial de las dos más grandes potencias económicas, coloca particularmente a China en una situación complicada, debido a que le reduce el margen de maniobra para dar nuevas concesiones a Estados Unidos sin que esto lleve a una peligrosa pérdida de fuerza en su principal motor de su economía, las exportaciones.

Estados Unidos intensifica la guerra arancelaria con China. Este viernes el gobierno de Trump anuncia que eleva los impuestos sobre productos chinos por valor de 200,000 millones de dólares, en medio de las últimas conversaciones para rescatar un acuerdo comercial. China prepara la respuesta.

El ciclo de enfriamiento en que se encuentra la economía china y su fase transición hacia darle un peso mayor a su mercado interno, complican su postura con respecto a lo que es viable comprometerse.

El delicado ajuste en la economía del dragón chino puede, incluso, generar dudas en el cumplimientos de sus compromisos, pensando en el escenario de un acuerdo. Esto podría hacer que la administración de Donald Trump buscara blindarse, mediante un seguro consistente en mantener los aranceles a los artículos provenientes de esta nación.

En los últimos días, las noticias en torno a las negociaciones se han vuelto encontradas, muy del estilo del presidente Donald Trump, tendientes a presionar para llegar a un acuerdo favorable para Estados Unidos, situación que ha provocado una fuerte volatilidad en las principales variables financieras a nivel global.

El presidente Donald Trump dijo el jueves que recibió una “hermosa carta” del presidente chino XI Jinping y que los lideres probablemente hablarían por teléfono.

“Creo que será un día fuerte”, dijo Trump el jueves en la Casa Blanca. Pero la alternativa de Estados Unidos a alcanzar un acuerdo “es excelente”, agrego el presidente.

A penas un día anterior, el miércoles, Donald Trump había declarado que China “Rompió el trato” y pagaría.

La cifra sobre el comercio exterior y la postura de Donald Trump, apuntan a una radicalización de las posturas que vuelven inevitable, por lo menos, el de mantener los actuales niveles de aranceles e, incluso, no debiendo descartar una nueva alza.

Una nueva escalada en el ‘fuego cruzado’ de los aranceles ensombrecerá más el panorama para la economía global y para los mercados financieros.

DÉFICIT CON MÉXICO, EN RÉCORD

En otro frente, se dio a conocer que Estados Unidos alcanzó un cifra récord de su desequilibrio comercial con México, al ascender a 9 mil 505 millones de dólares en el pasado marzo, de acuerdo con cifras del Departamento de Comercio estadounidense.

El crecimiento del desequilibrio comercial puede complicar el eliminar aranceles a los productos mexicanos como el acero, aluminio y jitomate, aplicados por los Estados Unidos.

El saldo favorable a México con su comercio con Estados Unidos genera condiciones para aplicar una política más proteccionista de la administración Trump, cuya manifestación más evidente ha sido la reciente aplicación de mayores aranceles a la compra del jitomate producido en nuestro país. Pero, también, genera una mayor prisa para que el gobierno estadounidense acelere los trabajo encaminados a la aprobación del T-MEC en el Congreso, como una forma de corregir su creciente desequilibrio comercial con México.

FUENTE: EL FINANCIERO