México alista nueva estrategia para disputa sobre acero con EU

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El gobierno de México tiene una nueva estrategia para sentarse a negociar con Estados Unidos la eliminación de aranceles estadounidenses a las importaciones de acero y aluminio, informó Graciela Márquez, secretaria de Economía.

“Estamos diseñando una estrategia en la Secretaría de Economía, la tenemos prácticamente terminada, pronto daremos a conocer los primeros pasos, pero por tratarse de una estrategia que nos va a llevar a una negociación, a sentarnos en la mesa para discutir la Sección 232, no puedo compartirla toda”, dijo.

El presidente Donald Trump no anunció el 30 de noviembre, cuando firmó el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la quita de los aranceles que Estados Unidos cobra a las importaciones de acero y aluminio originarias de sus dos vecinos.

Estados Unidos anunció el 8 de marzo que fijaría aranceles globales de 25% a las importaciones de acero y de 10% a las de aluminio, argumentando preocupaciones de seguridad nacional, y otorgó a 34 países exenciones, las cuales mantuvo a cambio de límites a través de cupos para los casos de Brasil, Argentina, Corea del Sur y Australia, mientras las extendió sólo hasta el 1 de junio para México, Canadá y las 28 naciones de la Unión Europea. Inicialmente, estas tarifas entraron en vigor el 23 de marzo.

“Somos deficitarios, compramos más acero y aluminio de los Estados Unidos que lo que le vendemos. No podemos ser una amenaza. además, tenemos una industria integrada donde acero y aluminio forman parte integral de esas cadenas”, expuso Márquez.

“Creemos que, además del déficit que tenemos, la integración que tenemos y que seamos socios de un tratado de libre comercio nos lleva a tener una estrategia donde nosotros vamos a plantear la eliminación del arancel bajo la sección 232”, agregó.

En su contenido, el T-MEC no resolvió ni abordó los aranceles de la Sección 232 sobre acero y aluminio importados de Canadá y México.

Consecuentemente, México y Canadá han respondido con aranceles de represalia contra su vecino común por este caso.

Por el caso del acero y el aluminio, México tomó la medida de impactar 3,000 millones de exportaciones estadounidenses con un arancel de 20% a productos como manzanas, arándanos y papas desde el 5 de junio. Un mes después, puso en vigor una segunda etapa, elevando las tarifas al queso rallado o en polvo de 10 a 20%; la correspondiente a quesos duros y semiduros, también de 10 a 20%, y la aplicada a otros quesos escaló de 15 a 25 por ciento.

También México cobra un arancel de 20% a piernas, paletas y trozos de carne de cerdo importados de Estados Unidos desde el 5 de julio.

Márquez declinó dar más detalles de la estrategia antes de ir a la mesa de negociación, pero adelantó que ya sostuvo una llamada con el representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, la cual calificó como un “contacto inicial”.

Anteriormente, Jesús Seade, subsecretario para América del Norte, propuso cambiar las represalias a Estados Unidos hacia productos exclusivamente del sector del acero y aluminio, sin afectar a bienes agroalimentarios, como ahora ocurre.

¿Cuál es el impacto de los aranceles para México?

  • México es el cuarto proveedor de acero de EU. Exportó el año pasado casi 2,500 millones de dólares en acero y participó con 8.6% de las importaciones estadounidenses.
  • En aluminio, México suministró apenas 1.5% de las importaciones estadounidenses, con envíos de 262 millones de dólares.

Represalias que aplica México actualmente

  • Por el caso del acero y el aluminio, México tomó la medida de impactar 3,000 millones de exportaciones estadounidenses con un arancel de 20% a productos como manzanas, arándanos y papas desde el 5 de junio.
  • Un mes después, puso en vigor una segunda etapa, elevando las tarifas al queso rallado o en polvo de 10 a 20%; la correspondiente a quesos duros y semiduros, también de 10 a 20%, y la aplicada a otros quesos escaló de 15 a 25 por ciento.
  • También México cobra un arancel de 20% a piernas, paletas y trozos de carne de cerdo importados de Estados Unidos desde el 5 de julio.

FUENTE: EL ECONOMISTA