“México cedió a casi todo lo que pedimos”: Ross

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Redacción final de acuerdo podría concluirse en los próximos días; esperan que inconformes se sumen para entonces.

México logró que Estados Unidos le permitiera exportarle, antes que cualquier otro país, todos sus requerimientos adicionales de azúcar a partir del pronóstico que cada año difunde el Departamento de Agricultura estadounidense.

Ildefonso Guajardo, secretario de Economía, dijo que ésta fue la principal ganancia de México en la renovación de los acuerdos de suspensión, cuyo contenido sustancial él firmó, con el respaldo de la industria azucarera de México.

Su contraparte en las negociaciones, Wilbur Ross, secretario de Comercio de Estados Unidos, dijo que México cedió “en casi todas las solicitudes hechas por la industria estadounidense”, pero no logró que ésta aceptara los nuevos “acuerdos de suspensión”. México aceptó vender una menor proporción de azúcar refinada, aumentar los precios de referencia, disminuir el grado de pureza de las exportaciones de azúcar y aceptar castigos si no cumple con los acuerdos de suspensión.

La American Sugar Alliance, que representa a los productores de remolacha azucarera y caña de azúcar de Estados Unidos, adujo que no respaldaron los acuerdos porque contienen una “importante laguna” en la sección que trata de las necesidades adicionales de los Estados Unidos.

“México podría explotar esta laguna para seguir descargando el azúcar subsidiado en el mercado estadounidense (…) Este vacío legal le quita el poder al gobierno de los Estados Unidos para determinar el tipo y la polaridad de cualquier azúcar adicional que necesita ser importado y cede ese poder al gobierno mexicano”, dijo.

El acuerdo de Guajardo y Ross fue de principios, de modo que sus partes medulares no pueden ser modificadas, pero sí cuestiones menores o técnicas. Ross dijo que la redacción final de los acuerdos podría concluirse en los próximos días y que espera que la industria estadounidense se sume para entonces.

En diciembre del 2014, las dos naciones concluyeron un par de acuerdos de suspensión para detener los efectos de las investigaciones antidumping y de derechos compensatorios de Estados Unidos que estaban en curso con respecto a las importaciones estadounidenses de azúcar de México.

Estos acuerdos marcan el comienzo de un nuevo período para el comercio de azúcar entre los dos países debido a que restringen el precio y la cantidad de las exportaciones mexicanas de azúcar a Estados Unidos.

Antes de estos acuerdos, el comercio bilateral de azúcar estaba liberalizado, por lo que desde una perspectiva más amplia, Ross logró restringir más, en forma cualitativa, las importaciones regulares de azúcar originaria de México.

Fuente: El Economista